Obama decepcionó a los inmigrantes

El primer gran discurso a favor de la reforma migratoria en Estados Unidos dejó más dudas que certezas. Una propuesta sin fecha y sin acciones concretas. La obstrucción republicana. Organizaciones civiles realizarán protestas este mes en Boston y en Phoenix.

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ELOCUENTE. El mandatario, durante un momento de su exposición. AFP

NUEVA YORK.- El primer gran discurso de Barack Obama sobre la reforma migratoria en Estados Unidos dejó más dudas que certezas, y más escepticismo en muchos de los más de 11 millones de indocumentados que ansían la legalización. Como primera reacción a la exposición del mandatario, el jueves, en la Universidad Americana en Washington DC, varias organizaciones estadounidenses en defensa de los derechos de los inmigrantes y contra el racismo anunciaron protestas para este mes en Boston y en Phoenix (Arizona) para pedir que se apruebe la reforma migratoria y para repudiar la controvertida ley de Arizona.

La organización prevé que miles de personas procedentes de la costa este del país acudan a la cita del 10 en Boston, donde se celebrará la reunión nacional de gobernadores y donde asistirá la gobernadora de Arizona, Jan Brewer. Allí, los manifestantes protestarán para pedir que se revoque la polémica ley de inmigración SB 1070 aprobada en ese Estado en abril, y que Obama prometió combatir en los estrados judiciales. El 28, las protestas se desplazarán a la capital de Arizona, en Phoenix, un día antes de que la controvertida ley entre en vigor. Dicha ley permite que la policía determine el estatus migratorio de una persona que no cometió un delito pero se sospecha que se encuentra ilegalmente en el país.

Karina García, representante de uno de los grupos convocantes, la coalición ANSWER, dijo ayer en un acto en Nueva York que la organización no permitirá que la comunidad inmigrante esté aterrorizada con leyes como la de Arizona. Harper, junto con un grupo de líderes religiosos de diversas confesiones, pidieron que Obama celebre una “cumbre bipartidista”, en la que los legisladores de ambos partidos puedan discutir sus diversas opiniones en esta cuestión. Obama ya utilizó este recurso en sus esfuerzos por conseguir su programa estrella, la reforma sanitaria, que finalmente logró que fuera aprobada pese a la firme oposición republicana.

Más por hacer
Y hay más que Obama podría hacer de forma unilateral mientras busca apoyos en el Congreso. “Pese al obstruccionismo republicano, la administración y el Congreso pueden dar una serie de pasos en las próximas semanas para que la nación avance en la dirección correcta”, dijo el director de America’s Voice, Frank Sharry. Señaló no sólo que el Departamento de Justicia presente de una vez una denuncia en los tribunales contra la controvertida ley migratoria de Arizona. También consideró que el Congreso podría aprobar la DREAM Act, la propuesta que ofrece una salida legal a los jóvenes estudiantes indocumentados en el país que tengan un buen currículum escolar. “Estos pasos apuntalarían el discurso del presidente y convertirían su llamamiento a la acción en pasos iniciales concretos”, afirmó. A su vez, la National Forum Inmigration consideró que el Gobierno debería implicarse en este debate del mismo modo que lo hizo con la reforma de la salud y la reforma regulatoria financiera. Hasta el diario “The New York Times”, que ayer alabó la “elocuencia y claridad” del discurso de Obama, recordó que la llamada a la acción del mandatario se puede aplicar no sólo al Congreso, sino a sí mismo. “Obama tiene poderes presidenciales y debería usarlos”, sostuvo el diario.

La cuestión de fondo, a la que el propio mandatario aludió en cierto modo en su discurso, es la conveniencia política de echar toda la carne en el asador, tal como hizo con la reforma sanitaria, con las elecciones de medio término en noviembre, a la vuelta de la esquina. (Reuters-DPA)