El Papa Benedicto XVI pidió hoy a los católicos que recen por los sacerdotes para que sean en medio de los fieles “mensajeros de esperanza, reconciliación y paz”.

Estas declaraciones llegan en una semana difícil para la Iglesia Católica, que celebra su Semana Santa en medio de protestas por las recién descubiertas prácticas pedófilas de algunos sacerdotes irlandeses.

Ante más de veinte mil personas reunidas en la plaza de San Pedro para la audiencia pública de los miércoles, Benedicto XVI, recordó que mañana, Jueves Santo, comienza el Triduo Pascual, centro y culmen del Año Litúrgico, y que durante la Misa Crismal los sacerdotes renovarán sus promesas sacerdotales junto a los obispos.
“Pidamos, para que creciendo cada día más en fidelidad y amor a Cristo sean en medio de sus hermanos mensajeros de esperanza, reconciliación y paz”, afirmó el Obispo de Roma.
La Misa Crismal abre el Triduo Pascual y se celebra el Jueves Santo, día en que se conmemora la institución del sacramento del orden sacerdotal por Jesucristo durante la Ultima Cena, según la tradición cristiana. Durante la misa son bendecidos los óleos que se utilizan para ungir a los que se bautizan, a los que se confirman y para la ordenación sacerdotal.
Benedicto XVI se refirió a la Pasión del Señor y afirmó que Jesús transformó su muerte en un acto de amor. “Así la muerte que por su naturaleza es el final, la destrucción de cualquier relación, la convierte Cristo en un acto de comunicación, instrumento de salvación y proclamación de la victoria del amor”.
Semana SantaBenedicto XVI celebrará todos los ritos del Triduo Pascual, comenzando con la Misa Crismal de mañana Jueves Santo en la basílica de San Pedro.
Por la tarde, el Obispo de Roma se trasladará a la basílica romana de San Juan de Letrán, para presidir los Oficios del Jueves Santo, durante los que lavará los pies de doce sacerdotes, recordando lo que hizo Jesús durante la Ultima Cena antes de ser entregado.
El dinero que se recoja durante la ceremonia se destinará a la reconstrucción del Seminario de Puerto Príncipe, destruido por el terremoto que sacudió Haití y que causó varios centenares de miles de muertos.
El Viernes Santo conmemorará a media tarde en la basílica de San Pedro del Vaticano la Pasión del Señor y por la noche se trasladará al Coliseo de Roma para presidir en ese lugar, símbolo del sufrimiento de los cristianos, el Vía Crucis.
El Sábado Santo el Papa presidirá en la basílica de San Pedro la Vigilia Pascual, considerada la “madre de todas las vigilias”, la noche en la que la Iglesia permanece a la espera de la Resurrección del Señor.
El domingo oficiará en la plaza de San Pedro del Vaticano la Misa de Resurrección, pronunciará el tradicional mensaje de Pascua e impartirá desde el balcón central de la basílica la bendición “Urbi et Orbi”.